Archivo de la etiqueta: redes sociales

Las Redes Sociales como fuente de Tráfico #CTMad

El miércoles 22 de febrero estuve en el Conversion Thursday de Madrid que se dedicada al papel de las Redes Sociales como fuente de adquisición de tráfico. Los invitados encargados de debatir sobre el tema fueron:

Adrian Segovia (@asegovia)

Ramón Azofra (@ramonazofra)

Jaime Valverde (@mitus82)

De la primera intervención de los participantes en la mesa redonda me quedo con dos ideas principales. Por un lado, cada vez hay más gente en plataformas sociales y eso hace que más y más marcas estén dentro, por lo que un contenido directo y segmentado puede (y se está transformando) en conversión de objetivos.

Sigue leyendo Las Redes Sociales como fuente de Tráfico #CTMad

Sobre todo, compártelo!!

Aquí estoy yo, escribiendo un post en mi blog que cuando publique me dedicaré a compartir por todas mis redes sociales. De hecho, antes de ponerme a escribirlo ya avise con un tweet que me iba a poner a ello y, obviamente, mis estados en facebook y tuenti cambiaron a «escribiendo un post». Sin olvidarme de hacer check in en foursquare del lugar exacto en el que estoy escribiendo. ¿Me olvide de algo?

Poco a poco nos estamos convirtiendo en reporteros de nuestras vidas, de nuestras opiniones y de nuestras acciones. Hemos ido encontrando nuestro hueco, más o menos grande, donde nuestras palabras son leidas y valoradas, y donde compartimos sin esperar nada a cambio (bueno, algunos esperan tener algun follower mas… pero una minoria…). Compartimos de todo y a todos, sin muchas veces pararnos a pensar si tu compañero de trabajo (por no decir tu jefe) esta leyendo sobre tu última salida, o si estas haciendo check in en el cine y les habías dicho a tus amigos que hoy no salías que te encontrabas mal… Pero tú sigues compartiendo, porque «compartir», «enriquecer» y «aportar contenido», «mola«!

De hecho, nos gusta tanto, que creamos redes sociales para todo. Redes sociales para amantes de la cocina, redes sociales para actuar en temas sociales, redes sociales para hacer networking, redes sociales para recomendaciones literarias, redes sociales sobre plantas, redes sociales para los que abandonan facebook (i.e. diaspora), redes sociales para temas culturales y, «lo más, de lo más» (si, es sarcasmo, y no, no es una red social) sitios donde compartir tus picaderos favoritos. Y aunque es cierto que muchos podéis (o podemos) tener más o menos claro la importancia de controlar qué compartimos y con quién; qué porcentaje es ese de los millones de usuarios que hoy en día tienen facebook o twitter.

Al final llegará un momento en el que digamos «aquel tweet cambio mi vida«… o ese día ya ha llegado? Bueno, ante la duda, compartámoslo, no?

FeedBuzzzzzz.

Primer Strike…Googlewaves no ha sido su mayor éxito, o al menos no ha tenido la repercusión que se podría esperar. La idea detrás de Googlewaves es buena y novedosa, al menos tiene un valor añadido frente a otras aplicaciones: no sólo compartes, también modificas o actualizas otras aplicaciones, puedes usar googlemaps para crear recorridos y compartirlos y no tienes que esperar para ver que te dice otra/s persona/s porque a medida que escribe ya lo vas viendo (es lo más parecido a una conversación desde mi punto de vista). Además, puede ser una solución para empresas, usar waves a modo de intranet o para hacer reuniones, por ejemplo. Aun así, todavía queda mucho por investigar en esta aplicación.

Segundo Strike… Buzz, mucho ruido y pocas nueces. No se a vosotros, pero a mí Buzz no me acaba de convencer. Otra red social más donde seguir haciendo lo mismo que ya hacía en las otras. Si eres Google y realmente te quieres llevar tu parte del pastel de los social media tienes que ser mejor que todo lo que ya hay. No creer que con hacer «algo» y sumarle tu reputación tienes el éxito asegurado, porque todos sabemos que la reputación cuesta mucho conseguirla, pero perderla es cuestión de segundos.

Si yo fuera Google y contase con sus medios, no me hubiese conformado con una parte del pastel, hubiese querido toda. No enfocándolo a modo de red social, sino a modo de monitor de Redes Sociales. Que debado de tu bandeja de entrada de correo tengas un acceso que te permita ver qué ha pasado en tu vida «social media»; actualizar twitter, facebook, foursquare, tus entradas del blog y ver las de tus blogs amigos, seguir teniendo acceso a tus mensajes directos y poder contestarlos, taguear fotos ya sean subidas por Picasa o Flicker, y como no, compartir videos propios o de YouTube.

En definitiva hubiese seguido su política de hacerse indispensable en nuestras vidas. Ejemplo de ello es su entrada en el mundo de las operadoras de telecomunicación, el lanzamiento de su primer dispositivo portatil (NexusOne) y sus intentos de ser también una red social. ¿Con qué nos sorprenderá proximamente? Aficionados o no al baseball, todos sabemos lo que pasa cuando llegas al tercer strike.

¿Cantidad o Calidad?

Ayer visité fitur con la excusa de acompañar a mi hermana, está claro que no sabía donde me metía…

Yo pensaba que la finalidad de visitar una feria de ese tipo tenía que ver con la intención de ver que ofrecen los diferentes destinos turísticos, pero nunca pensé que fuera de forma tan literal. La visita se convierte en una lucha por coger cualquier tipo de merchandasing: bolis, chapas, cuelga-móviles, posters, agendas, libros, revistas, bolsas y más bolsas. Todavía no llego a entender qué harán todos los visitantes luego con semejante cantidad de material, pero está claro que las empresas se han aprendido de memoria que si quieres atraer a personas a tu stand debes ofrecerles algo a cambio: un boli o una chapa los más tradicionales, o un daikirí, un café, un masaje los más osados, instantáneamente se harán colas alrededor de tu stand.

Extrapolando todo esto, yo me pregunto hasta qué punto es efectiva esta técnica. Será un porcentaje muy pequeño el que al final se decida por la compra de tu producto o servicio. Viendo ayer la cola de gente para darse un masaje en el stand de Thailandia, realmente esas personas puede que ni sepan que están en el stand de Thailandia y que no tengan ningún interés por ir allí, pero se les ofrece algo gratuito y lo quieren. Y el problema es ese, que se ofrece algo gratuito y (perdón por la expresión) como buitres los asistentes se lanzan a por ello. La gran cantidad de contactos que se realizan no tiene demasiado valor; se olvidarán de esa experiencia tan pronto como se les ofrezca algo en otro stand.

Aunque visto lo visto ayer, es una técnica/táctica que esta actualmente en uso. Sin embargo,¿se obtiene una segunda, tercera y cuarta visita del cliente? Con tal cantidad de interacciones con tal número de posibles clientes nunca sabes cuál de ellos será el que realmente esté interesado en tu producto y cual sólo quiere el producto gratuito que ofreces. Aunque es cierto que aumentas las probabilidades de éxito al llegar a un mayor número de personas, también puedes perder muchos clientes al verse estos atendidos como cualquier otro que no tiene interés alguno en el servicio o producto que se ofrece.

Al fin y al cabo es el eterno debate: ¿cantidad o calidad (de clientes)?

¿Me oyes?

Como si de una fórmula matemática se tratase, hoy estamos a la caza y captura de la tendencia. De hallar la combinación que nos adelante al mercado, que nos de las claves de lo que en 2 o 3 meses se convertirá en algo en boca de todos. Quien iba a decir que tendrían tantos fanes los grupos de «señoras que…» que vemos en Facebook. Realmente cuál es el interés de medios como el periódico El Pais, que les dedicaba un reportaje, o el informativo de la Sexta, que hace unos días incluía una noticia sobre ellas. 

Lo más importante de todo es que surgen con la misma rapidez que desaparecen. Y que si no te has «subido al carro de los primeros… no sirve de nada subirte cuando ya decae«. Esta rapidez con la que los nuevos productos nacen y mueren no es más que una consecuencia de la rapidez con la que los gustos, deseos y necesidades cambian. Está todo al alcance de un «click» y es relativamente fácil y económico ver satisfechas nuestras necesidades, de ahí que surjan otras nuevas.

Se imponen una serie de, llamemosle, trabajos destinados al control de esos «cuchicheos» que van tomando la forma de discursos, voces que llegan a un gran número de personas y de las que se hacen eco otras tantas. Dependiendo de la posición que tengamos deberemos unirnos a ellas, prepararnos para cuando lleguen o hacer de ellas nuestra causa.